|

Ubicada
a unos seis kilómetros de Tandil, sobre la
ladera sur de la Sierra de las Animas -una de
las más altas del Sistema de Tandilia-, La
Cascada conserva, como paseo, todas sus características
naturales. Ha querido el destino que, hasta el
momento, el hombre no pusiera su mano para
modificar parte del aspecto silvestre del lugar.
En
épocas de lluvia la cascada se forma en la unión
de vertientes que bajan de las sierras
concretando una fina corriente de agua que se
precipita entre las rocas y cae por los
desniveles del terreno a través de sus siete
saltos.
La
corriente arrastra material de sedimento, y ello
hace variar a menudo el nivel de su vertiente.
Si
visto desde distintos ángulos, el paisaje
tandilense ofrece aspectos similares a otras
partes del mundo -especialmente Europa- La
Cascada tiene un gran parecido a ciertas
regiones de irlandesas y -de hecho, como dato no
demasiado conocido por las generaciones
actuales- hace aproximadamente cuarenta años se
filmó en ese especial rincón de nuestras
sierras la propaganda de una conocida marca de
whisky.
Otro
detalle peculiar de este paseo, además de toda
su beleza y serenidad, es la existencia de un
molinete muy particular que se instaló hace
mucho tiempo para acceder al campo donde se
encuentra este paseo.
Según
parece, no es casualidad su presencia ya que,
desde allí, es posible apreciar todo el paisaje
de La Cascada en su plenitud. Aún más, girando
sobre nosotros mismos, se observan las hermosas
sierras que se encuentran enfrente de este paseo
aún poco frecuentado por la mayoría de los
tandilenses.
Para
llegar a la cima de la sierra -y como información
que además se convierte en sugererencia- es
necesario escalar entre las piedras, a la orilla
de la cascada y sólo es necesario un par de
zapatos muy cómodos y flexibles.
|