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 Ubicado
en la calle ChacabucoPosee
una interesante colección de porcelanas,
cerámicas y muebles de estilo (sala
Santamarina),numerosas esculturas, y sobre
todo una importante cantidad de pinturas
de autores nacionales y extranjeros.
Berni, Basaldúa, Centurión, Petorutti,
Alonso, Rossi, Caperoxiti, Larra¤aga,
Armani, Q. Martín, entre otras
prestigiosas firmas de maestros
nacionales; Belliure, Soroya, Corot, Siam,
Carrier, Magraso, entre los maestros
extranjeros presentes en la pinacoteca del
Museo.
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Historia
del Museo Municipal de Bellas Artes de
Tandil
Una
pasión renovada
La
historia de las instituciones reconoce
varias vertientes en sus orígenes. Por
una parte la llegada al lugar de personas
idóneas, y por otra, las condiciones políticas
que les permiten a esos pioneros
desarrollar sus utopías.
En
el Tandil del fines del siglo XIX y
comienzos del XX se dieron esas
condiciones y surgen pintores como:
Gabriel Valor, Carlos Resta, Mariano
Montesinos, Christian Mackeprang,
Francisco Gomez, León Felipe Ibos y
Nicolas Cazaneo.
En
1912, año en que cae las Piedra Movediza
de Tandil, llega a esta ciudad un artista
italiano, nacido en Avezzano, provincia de
Aquila y egresado del “ Regio Istituto
de Belle Arti in Roma”, se trata de
Vicente Seritti ( 1883 - 1962).
Este, dedicado con éxito a impartir
lecciones de dibujo y pintura, creó en
Tandil un ambiente artístico tan
necesario por aquellos días.
Transcurría
el año 1920, cuando José Manochi,
genuino “ mecenas” y su amigo Manuel
Cordeau, excelente artista, deciden
impulsar la formación de la “ sociedad
estímulo de bellas artes” con el propósito
de incentivar los intereses culturales y
artísticos dentro del partido de Tandil.
Persiguiendo estos objetivos fundan el 1º
de diciembre de 1920 “La Academia de
dibujo y pintura”, ofreciendo la dirección
a Vicente Seritti, a quien acompañaron
Rita L. Gomez y Fernando Berreta como
profesores.
En
1935 José Manochi encara otra tarea ciclópea:
crear un Museo. El nuevo desafio concierta
voluntades desde distintos núcleos de la
actividad social, entre ellos su amigo don
Atildo M. Chiappori, Director del Museo
Nacional y el entonces conocido dirigente
político, don Juan D. Buzón. Cesar
Carugo, dona un cuadro suyo, solicita y
obtiene 22 cuadros en donación de
notables pintores. A estos, se agregan
otra veintena que llegan por parte de la
Dirección Nacional de Bellas Artes.
El
día 6 de enero de 1937, se inaugura el
Museo en un local alquilado, situado en
Belgrano 634, de Tandil, casa por medio al
estudio jurídico de José Manocci. Al
exitoso acto de apertura que cuenta con
gran concurrencia de público, asiste
especialmente Ernesto Riccio, delegado por
la Dirección Nacional de Bellas Artes.
El
6 de marzo de 1937 bajo la intendencia de
W. A. Lesson, el Honorable Consejo
Deliberante de Tandil, sanciona la
ordenanza que municipaliza la “ Academia
de Bellas Artes”, la que en lo sucesivo
funcionará conjuntamente con el Museo
Municipal de reciente creación.
Don
Juan Buzón para esa época no descansa
hasta que la Academia y el Museo tuvieran
su edificio propio, y con el apoyo de la
Comisión Municipal de Bellas Artes se
logra finalmente construirlo en su actual
emplazamiento de Chacabuco 357, inaugurándose
el 8 de diciembre de 1938 en coincidencia
con las fiestas patronales. En dicha
oportunidad se realiza el Primer Salón de
Arte de Tandil, que reune a lo mas grande
de la Pintura Argentina de entonces.
Durante 14 ediciones es orgullo para la
ciudad y luego de su interrupción
lamentable, tiene un intento de recuperación
en el XV Salón, realizado en 1976.
La
vida del Museo estaba asegurada. El 31 de
Diciembre de 1938, 18 años despues de su
fundación, la “ sociedad estímulo”
entendiendo que estaban cumplidos los
objetivos que alentaban su creación, se
disuelve y pasa su patrimonio a la
Municipalidad de Tandil.
Corre
el año 1971 cuando la señorita Mercedes
Santamarina, nieta de Don Ramón
Santamarina ofrece en donación al Museo
Municipal de Bellas Artes de Tandil,
entonces dirigido por Ernesto Valor y bajo
la intendencia del Dr Ricardo O. Stoddart,
un importante conjunto de pinturas,
muebles y objetos los que, juntamente con
los donados al Museo Nacional de Bellas
Artes, formaban su colección particular.
La Sala que lleva su nombre se inaugura el
24 de mayo de 1973 y posee obras de
maestros universales como Joaquín
Sorolla, Philip Alexis Laslo de Lombos,
Eugene Carriere, Juan Francoise Raffaelli,
Theodule Ribot, Jean Louis Forain, y
Camile Jean Batiste Corot entre otros, así
como estatuillas egipcias, piezas chinas,
épocas Ming Kang Shi y Sung, mobiliario
épocas Luis XV y XVI, Litografías,
tapices y objetos de arte del siglo XVII y
XVIII.
Ernesto
Valor, estuvó hasta su muerte al frente
del Museo, logrando alcances
extraordinarios en su labor, acompañado
por un importante grupo de amigos
pintores. Es el caso de Guillermo Teruelo,
Josefina Seritti (hija de Vicente Seritti
), Antonio Fortunato, Julio Suarez Marzal,
Jorge Enriquez, Angeles Unzue, Antonio
Rizzo y Ernesto Valor Darbón. Este último
lo sucede en la Dirección del Museo.
Durante
la decada del 90 la luz que había
encendido José Manochi y que el paso del
tiempo no logró apagar, comienza a perder
fuerza.
No
obstante, el 8 de diciembre de 1998,
merced a la gestión de la Asociación
Amigos del Museo de Bellas Artes y con el
aporte del Fondo Nacional de las Artes, se
inaugura en el marco del 60 º Aniversario
del Museo una nueva sala de exposiciones.
Esta última dona 10 obras de artistas
argentinos para el acervo del Museo.
En
el año 2000, una nueva gestión de la
Dirección de Cultura y Museo de Bellas
Artes, determinada por decisión política
del intendente Julio José Zanatelli logra
redimensionar su alcance y proyección,
reavivando aquella llama que iniciaron los
precursores y que hoy retoman, como
testimonio las nuevas generaciones.
Es
así que en noviembre de 2000, el Museo
concursa por la donación de una
importante Colección de Arte Contemporáneo
Argentino que ofrece la Fundación
Antorchas y la cual obtiene, ampliando así
su fondo patrimonial con obras de artistas
como Luis F. Benedit, Juan Carlos
Distefano, Alejandro Puente y Kenneth
Kemble entre otros.
En
la actualidad, la colección del museo está
formada por más de 700 obras, cuenta con
98 salas de exposición, un auditorio de
uso múltiple y una biblioteca
especializada en arte con más de 500
libros.
Estamos
convencidos de que una institucion como
esta es valiosa, no solo por el patrimonio
que atesora sino por el estímulo
permanente de las manifestaciones artísticas
que permiten al ser humano trascender su
cotidianeidad. Esta oportunidad es válida
para hacer nuestro especial reconocimiento
a todos aquellos hombres y mujeres que, a
través del trabajo constante y
consecuente, contribuyeron y contribuyen
hoy a escribir la historia artística de
la ciudad y en especial la del Museo
Municipal de Bellas Artes de Tandil,
historia que desde nuestros lugares hemos
tomado el compromiso de prolongar y
perfeccionar.
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